Evangelio según San Lucas 11, 37-41

saduceos

De la manera que actúa Jesús nos demuestra que por muy limpio que hagamos parecer nuestro cuerpo por fuera, nuestra alma por dentro seguirá estando sucia si no lo remediamos. Para eso debemos otra vez más ayudar al pobre con la limosna: limpiando al pobre de su mugrez, nos lavaremos a nosotros de nuestras faltas y abriremos un camino hacia la Santa travesía.

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